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Mentes propias

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En 1977, Irene Pepperberg, recién graduada por la Universidad de Harvard, hizo algo muy audaz. En una época en que los animales aún eran considerados autómatas, se propuso hallar lo que había en la mente de otra criatura hablando directamente con ella. Llevó a su laboratorio un loro gris africano de un año de edad al que llamó Alex para enseñarle a reproducir los sonidos de la lengua inglesa. « Pensé que si aprendía a comunicarse, podría hacerle preguntas sobre cómo ve el mundo » .

Cuando lloran los animales

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Después de que su cría muriera en una sabana de Kenia, esta jirafa de Rothschild estuvo de vigilia junto al cuerpo durante días, sin comer ni beber. "Lo único que hacía era vigilar a su bebé muerto", dice el biólogo que observó y fotografió al animal. En una fresca tarde de verano de 2010, Robin Baird estaba realizando una investigación en la isla de San Juan, en Washington, cuando él y sus colegas de la NOAA Fisheries descubrieron que una orca residente meridional se comportaba de manera extraña. Generalmente, estos mamíferos en peligro de extinción son altamente sociales; trabajan juntos para encontrar bancos de salmones, comunicándose por sonidos que pueden viajar muchas millas de distancia. Incluso comparten sus capturas para asegurarse de que todos coman lo suficiente. Pero esta orca, una hembra de 24 años, estaba sola con su hijo de 6 años y no se alimentaba. En su boca llevaba un recién nacido muerto.

Perspectivas actuales en el estudio biológico del juego: signos de progreso

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Resumen     Se ha producido un reciente resurgir en el interés por los estudios de la conducta del juego que ha estado marcado por una gran cantidad de investigación empírica y revisión teórica. Estos esfuerzos sugieren que el juego podría tener una mayor importancia biológica de la apreciada por la mayoría de los científicos. Aquí presentamos una breve sinopsis de las investigaciones actuales en torno al juego, cubriendo temas como la función adaptativa, la filogenia, los mecanismos causales, y el desarrollo. Nuestro objetivo es poner de relieve de forma selectiva áreas contemporáneas de investigación en las cuales no deben ser ignorados los procesos y las consecuencias subyacentes del juego. Dilucidamos algunas de las nuevas y crecientes áreas de investigación en torno al juego y las interpretamos desde una perspectiva teórica biológica integradora que pone de manifiesto las áreas que necesitan más investigación experimental, comparativa, y de campo.

¿Qué se siente siendo una abeja?: los insectos pueden instruirnos sobre los orígenes de la conciencia

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¿Disfrutan las abejas con el sabor del néctar? ¿La hormiga que busca tus migas de pan se siente mejor cuando encuentra una?   ¿Son los insectos meros robots diminutos? O, dicho en la manera popularizada por el filósofo Thomas Nagel, ¿qué se siente siendo una abeja?   Hasta hace poco, la mayoría de los científicos y filósofos se hubieran reído de esta pregunta. Pero ahora, las investigaciones están desafiando esa actitud desdeñosa hacia la conciencia de los invertebrados.

En busca de la sintiencia animal: una revisión sistemática de la literatura científica

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Sumario simple A menudo se pone un duda y se cuestiona la vida emocional de los animales. Debido a la naturaleza subjetiva de las emociones animales, muchos piensan que se halla fuera del alcance de la medición científica. Por medio de esta revisión sistemática, que comprende más de dos décadas de literatura científica, descubrimos que esto no es realmente así. Revisamos la literatura científica usando una lista de palabras clave referidas a emociones positivas y negativas y a terminología relacionada con la sintiencia animal. Descubrimos que las vidas subjetivas de los animales no son sólo una parte vital de la investigación médica humana, sino que se miden y se estudian regularmente con rigor científico.

Sangre fría no significa estupidez

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Los humanos no tienen el monopolio de la inteligencia. En todo el reino animal, todo tipo de criaturas han realizado hazañas intelectuales impresionantes. Un bonobo llamado Kanzi usa una serie de símbolos para comunicarse con los humanos. Chaser, un border collie, conoce palabras en inglés relativas a más de 1.000 objetos. Los cuervos fabrican herramientas sofisticadas, los elefantes se reconocen en el espejo y los delfines tienen un sentido numérico rudimentario.   ¿Y los reptiles? Bueno, al menos parece que también.

Las ofiuras de cinco brazos se mueven bilateralmente, como los humanos

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Las ofiuras y los humanos tienen algo en común: se mueven de una manera fundamentalmente similar. Aunque no son bilateralmente simétricas como los humanos y muchos otros animales, las ofiuras han ideado un mecanismo con el que eligen cualquiera de sus cinco brazos para dirigir sus movimientos sobre el lecho marino. Es como si cada brazo pudiera actuar como la parte frontal de la criatura, capaz de locomoción y trazo de dirección. Los resultados se muestran en el Journal of Experimental Biology .

¿Piensas que los animales no piensan como nosotros? piénsatelo dos veces

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Llevaba pensado hacer trabajos sobre ilusiones ópticas con Alex desde que estaba en el MIT Media Lab. En verano de 2005, me uní a Patrick Cavanagh , un profesor de psicología de Harvard, para poner en práctica la idea. El cerebro humano nos hace muchas jugarretas, haciendo que a veces veamos las cosas como no son. Patrick y yo nos planteamos una pregunta simple pero profunda: ¿Ve Alex el mundo literalmente como nosotros? Es decir, ¿experimenta su cerebro ilusiones ópticas como los nuestros?