Mentes animales
A favor de la conciencia animal Caminando a través de su selva tropical nativa, un chimpancé hambriento encuentra una gran nuez de Panda oleosa tirada en el suelo bajo uno de los dispersos árboles de Panda . Se sabe que estos frutos secos son demasiado difíciles de abrir con las manos o los dientes y que, a pesar de que es posible utilizar trozos de madera o rocas relativamente suaves para golpear y abrir las más abundantes nueces de Coula edulis , estos duros frutos secos de Panda sólo pueden ser partidos golpeándolos con una piedra muy dura. Hay muy pocas piedras disponibles en la selva tropical, pero el chimpancé camina 80 metros en línea recta hasta otro árbol donde varios días atrás había estado partiendo otra nuez de Panda con un gran trozo de granito. Vuelve con esta piedra hasta donde se encuentra la nuez que acaba de descubrir, la coloca en una horquilla entre dos gruesas raíces, y algunos golpes certeros terminan por agrietarla. (Los fuertes ruidos que los c...